Conozco 67 personas a quienes les gustaría construir un iglú.

Hay por lo menos 4050 personas que dicen que quieren "ser un mejor amigo" de lo que han sido.

Y otras 5996 personas que planean levantarse en cuanto suene su reloj despertador.

Estos son sólo tres de las cosas que los usuarios del sitio de Internet 43Things.com incluyen en una lista como metas de vida. En los últimos tres años, más de 1.2 millones de idealistas se han registrado y han construido listas de las cosas que les gustaría lograr en este mundo antes de morir.

Saltar en paracaídas está número 24 en popularidad, pero liderando las metas de vida, lo cual es bastante predecible está: el perder peso.

La idea de que la gente medite sobre su mortalidad y luego hagan un mapa de ruta de su vida ha llegado con fuerza. Además de los millones de personas que publican sus listas en sitios Web como el mencionado anteriormente, otros millones están comprando y leyendo libros como: "1001 Libros que debes leer antes de morir", "101 Cosas que hacer antes de cumplir los 40", y "1000 Lugares que visitar antes de morir".

Una película de Rob Reiner, "Bucket List", sobre dos pacientes terminales de cáncer que salen en una serie de aventuras de "Lista de Vida", está planificada para salir en diciembre. Y Visa puso en el aire una popular campaña titulada "Cosas para hacer mientras estás vivo".

¿Qué está pasando? ¿Por qué la gente se está volviendo tan contemplativa, tan orientada a la meta, tan enfocada en sueños de logros? Es difícil decirlo, pero al parecer la gente está dándose cuenta de que la vida es valiosa, finita y para ser vivida.

Por supuesto, la definición de un logro no es igual para todos. Las listas son testimonio de eso. Vivir con los cazadores de cabezas de Nueva Guinea, escalar el Matterhorn durante una tormenta, o seguir la ruta de Marco Polo por Medio Oriente, Asia y China puede ser una satisfacción para algunos, mientras cambiarte el nombre por un año, hacer 101 buenas bromas, o reestructurar los armarios de la casa pueden ser sueños hechos realidad para otros. No importa. Para cada uno lo suyo. La gente al parecer sólo quiere hacer cosas. Y hacer estas "Listas de Vida" al parecer ayuda.

La historia más famosa de éxito en este género es John Goddard. Cuando tenia 15 años de edad John tomó cierto día un cuaderno de notas, escribió las palabras "Mi lista de Vida" como encabezado y procedió a componer una lista de 127 metas.

Estas no fueron metas simples o fáciles. Incluían escalar las montañas más altas del mundo, explorar los ríos mas largos del mundo, pilotear el avión más rápido del mundo, correr una milla en cinco minutos y leer la Enciclopedia Británica completa. Ahora a sus 70 años, este Indiana Jones de la vida real dice que cumplió 109 de sus aventuras, y ha registrado una impresionante cantidad de récords cumpliéndolas.

Pero mientras el considerar los objetivos personales y diseñar un plan de acción puede estar de moda, o por lo menos es de interés periodístico para la población, esto no es nada nuevo para el judaísmo. De hecho, es justamente el sello distintivo del proceso anual en el cual los judíos de todas partes se involucran cada año antes de Rosh Hashaná. Es una parte integral del proceso de Teshuvá (retorno) que nos impone hacer un Jeshvón Hanefesh, un inventario espiritual de cómo deberíamos invertir nuestro tiempo, esfuerzos y recursos.

Idealmente, el realizar este inventario emocional debería ser un proceso constante, actual, casi diario. Con una conciencia apropiada, una persona siempre sabría como es su "Lista de Vida" y que ítems necesitan atención adicional. Aquellos que viven sus vidas con ese nivel de conocimiento están siempre buscando como mejorarse a si mismos y están obteniendo lo mejor de la vida.

Pero tristemente, tú y yo conocemos poca gente cuya vida está marcada por ese tipo de dedicación al auto-perfeccionamiento. Algo más común son aquellos que aprovechan la temporada de festividades y, al menos una vez por año, se preocupan por lo que les gustaría lograr.

Entonces, si te viene el ánimo de reflexionar, y quieres tomártelo en serio, el primer paso es sacar un cuaderno de notas y escribir en él "Mi lista de vida". Pero estate alerta. Puede ser que ésta tarea que aparenta ser muy simple y hasta quizás trivial resulte difícil, pues significa que te estás embarcando en algo potencialmente sublime, y eso puede asustar mucho. Pero la buena noticia es que cuando ésta terrible tarea está terminada, ya has superado un gran obstáculo y estás encaminado.

El próximo paso es escribir – solamente escribir – cualquier idea que venga a tu mente. No filtres ni vaciles – sólo escribe. Las ideas pueden parecer tontas, poco prácticas, superficiales, o inalcanzables, pero este no es el momento de perfeccionar tus habilidades como editor. Si se te ocurre que quizás te gustaría fotografiar la boda de un amigo, comprar un telescopio de alta potencia o invitar a 50 personas para una cena de Shabat – escríbelo.

Después de haber compilado esta lista no editada de tus potenciales metas de vida, déjala de lado al menos por 24 horas. Necesitas un día completo de descanso antes de poder volver al trabajo. Ahora examina la lista nuevamente con ojo afinado y borra las cosas imposibles. Imagínate que tu mejor amigo esta leyendo tu lista. ¿Qué ítems inmediatamente declararía como imposibles? Saca solamente esos puntos de la lista.

Finalmente, siéntete libre de agregar cualquier meta adicional que venga a tu mente.

Pero permítanme agregar un punto más.

La gente que es sincera en cuanto a ocupar esta herramienta para incrementar sus posibilidades de lograr más en la vida, debe tomar ventaja de la oportunidad, eligiendo aquellos objetivos que son realmente significativos.

Puede que no tenga nada de malo convertirse en un gran jugador de sudoku, aprender a silbar estando parado de cabeza, o memorizar la letra de cada canción que te gusta. E incluso algunos de esos objetivos "menos serios" deben estar incluidos en tu lista. Pero primordialmente, no quieres "perder" tus oportunidades en las cosas frívolas o mundanas.

Toma estos ejemplos, seleccionados de verdaderas "Listas de Vida". Creo que aprender jujitsu tiene su mérito, pero ¿por qué tener un coyote calificaría como una meta en la vida? Ordenar alfabéticamente mi colección de CD es una cosa muy práctica de hacer, como lo es aprender a soldar, pero ¿son realmente sueños que deben ser realizados? Algunas personas ansían limpiarse los dientes con seda dental más a menudo, o teclear usando sus 10 dedos – nada de malo en eso, supongo, pero ¿aparecer en una película de Tarzan? O ¿encender un fósforo con un rifle calibre 22?

Rosh Hashaná se acerca rápidamente. Es un tiempo en que los judíos en todo el mundo buscan formas de coronar al Todopoderoso como el verdadero Rey del Universo. Reflexionar sobre tu propósito en este planeta y luego actualizar tu búsqueda para alcanzar ese fin, puede ser la forma más grandiosa para Coronarlo.

Separa el diezmo de tus ganancias, intensifica tus plegarias, llama a tus padres y abuelos, cuida Cashrut durante un mes, pon una mezuzá en tu puerta, dona sangre, asiste a un ciclo de conferencias, juega con tu hijo una vez por semana, llévales sopa a residentes de un hogar de ancianos, haz una cita con tu alma, aprende a decir, "me equivoqué" – y practícalo, maneja con cortesía, sonríe – la lista podría continuar para siempre. Pero nosotros no continuamos para siempre. Quizás ahora sería un buen momento para comenzar.

Olvídate del iglú y el coyote. Tienes cosas importantes que hacer.

Que tengas un maravilloso...y productivo año nuevo.