Rosh Hashaná, la festividad judía de dos días que marca el comienzo de un nuevo año, está repleta de bellas costumbres y tradiciones, y cuenta con bastantes términos hebreos y plegarias. Aquí hay una lista útil de términos y conceptos comunes de Rosh Hashaná que te ayudarán a entender la festividad.

¡Shaná Tová! (y sus variaciones)

En hebreo, shaná significa año, y tová, bueno. Este es el saludo habitual de Rosh Hashaná: "Un buen año".

Antes de Rosh Hashaná, se acostumbra a saludar a la gente diciendo ketivá vejatimá tová – Que Dios te inscriba y te selle para bien. En Rosh Hashaná mismo, muchos dicen: Leshaná tová tikatev vetejatem (que seas inscripto y sellado para un buen año). Esto refleja la idea de que en Rosh Hashaná se inscribe nuestro destino para el nuevo año y diez días más tarde, en Iom Kipur, ese decreto es sellado. Para una mujer el saludo se conjuga de forma diferente: Leshaná tová tikatví vetejatmí. Después de Rosh Hashaná se dice Gmar jatimá tová – que tengas un buen sello final (para un buen año). Algunas personas abrevian este saludo y dicen Gmar tov. Gmar tov se usa como saludo hasta Iom Kipur.

Otro saludo habitual de Rosh Hashaná es Shaná tová umetuká – Que tengas un año bueno y dulce.

Iom HaDin – El Día del Juicio

Rosh Hashaná se conoce como Iom HaDin – el Día del Juicio. En este día, Dios juzga a cada persona, evaluándola de acuerdo con sus actos del pasado. La Torá explica que "en Rosh Hashaná todas las creaturas pasan ante Dios" (Mishná Rosh Hashaná 16b).

El Talmud describe que en este día se abren dos libros celestiales. En uno se registran nuestros logros y en el otro nuestros defectos, que Dios no lo permita. (Talmud Rosh Hashaná 16b). Rosh Hashaná es una oportunidad singular para contemplar nuestros actos del pasado, decidir hacer cambios y entrar a los Diez Días de Arrepentimiento entre Rosh Hashaná y Iom Kipur con una actitud de arrepentimiento y superación personal.

Simanim

Simán significa señal o presagio, una señal que indica la manera en que serán las cosas. En las noches de Rosh Hashaná se acostumbra a comer alimentos que son simanim para un buen año. El simán más famoso es manzana con miel. Esto se come al principio de la cena de Rosh Hashaná y se dice: Que sea tu voluntad, Dios nuestro y de nuestros padres, que renueves para nosotros un año bueno y dulce.

Otros simanim tradicionales son granada, pescado y cabeza de pescado. (En algunas casas usan pasteles o dulces con la forma de una cabeza de pescado).

Tashlij

El primer día de Rosh Hashaná hay una bella costumbre: ir a un cuerpo de agua y recitar Tashlij, un breve servicio que nos recuerda el juicio Divino y Su infinita misericordia. Tashlij en hebreo significa arrojar. Simbólicamente arrojamos al mar nuestros pecados del pasado y decimos: "Arroja a las profundidades del mar todos los pecados de los judíos".

La ceremonia de Tashlij se originó en los tiempos medievales, aunque sus raíces se remontan a la época en que los judíos regresaron a Israel para construir el Segundo Templo, en el siglo V AEC. El profeta Nejemiá describe un Rosh Hashaná cuando los judíos finalmente reestablecieron su nación en la Tierra de Israel: "Se reunió todo el pueblo como un solo hombre en la plaza que había frente al Portón de las Aguas (en Jerusalem)". Allí escucharon la lectura de la Torá y fueron bendecidos como nación en Rosh Hashaná cerca de una corriente de agua (Nejemiá 8:1).

En Rosh Hashaná reconocemos a Dios como el Creador y Director del Universo. En la antigüedad, los reyes de Israel eran coronados cerca del agua. Tashlij nos da la oportunidad de reconocer en nuestras vidas el reinado de Dios.

Lo ideal es decir Tashlij en una fuente de agua que tenga peces. Una de las razones de esto es que los peces se procrean abundantemente y también nosotros esperamos construir grandes familias y comunidades. Además, los peces nunca cierran los ojos, lo que nos recuerda que Dios nunca deja de mirarnos y cuidarnos.

Si no hay cerca ningún cuerpo de agua natural, se puede decir Tashlij sobre un contenedor de agua construido por el hombre. Si es necesario, también se puede postergar la recitación de Tashlij para cualquier momento hasta el día de Hoshaná Rabá, el último día de Sucot.

Tekiá, Shevarim, Truá

Uno de los aspectos más fascinantes de Rosh Hashaná es el sonido del shofar. Cada día de Rosh Hashaná (excepto si cae en Shabat), escuchamos 100 sonidos del shofar, un cuerno de carnero. El Talmud dice que en Rosh Hashaná nuestras plegarias y nuestro arrepentimiento suben a los Cielos acompañados por el sonido del shofar (Rosh Hashaná 16b).

Hay cuatro clases diferentes de sonidos del shofar: tekiá es un toque largo, shevarim es una sucesión de tres toques breves; truá consiste en nueve toques breves; tekiá guedolá es un sonido muy largo que concluye la porción del shofar del servicio de Rosh Hashaná.

El sabio judío Saadia Gaón (882-942) enseñó que tal como se acostumbra a tocar una trompeta al coronar a un rey terrenal, el shofar es un acompañamiento adecuado en Rosh Hashaná, cuando conmemoramos la creación de todo el universo y la soberanía de Dios sobre el mundo.

Teshuvá

La palabra teshuvá, en hebreo arrepentimiento, viene de la palabra lashuv: retornar. En Rosh Hashaná retornamos a ser las buenas personas que somos en esencia. A diferencia de otras religiones, el judaísmo no considera que la humanidad es intrínsecamente pecadora. Cada persona fue creada betzelem Elokim, a imagen de Dios. Cada uno tiene la capacidad de elevarse a grandes alturas espirituales.

En Rosh Hashaná nos dedicamos a retornar a Dios y a convertirnos en las buenas personas que sabemos que somos capaces de ser.

Teshuvá, Tzedaká, Tefilá

Las plegarias de Rosh Hashaná nos recuerdan la fórmula para asegurarnos de desarrollar nuestro potencial en el nuevo año: teshuvá (arrepentimiento), tzedaká (caridad), tefilá (plegaria). Esta es la fórmula judía para mejorar y crecer espiritualmente. Como decimos en el servicio de Rosh Hashaná: sabemos que todo lo que ocurre está en manos de Dios, pero "el arrepentimiento, la plegaria y la caridad pueden revertir un mal decreto".

Unetané Tokef

Esta bella plegaria del servicio de Musaf, es uno de los momentos claves del servicio de Rosh Hashaná. Sus emotivas palabras fueron escritas por Rav Amnón, quien vivió en la ciudad alemana de Mainz en el siglo XV.

Cuentan que él era amigo del obispo de Mainz. Un día el obispo le ordenó a Rav Amnón convertirse al cristianismo. Rav Amnón estaba aterrado de desobedecer al obispo, y como una táctica de postergación pidió que le diera tres días para pensar sobre su oferta. Al llegar a su hogar lamentó amargamente haber dado la impresión de que consideraba la posibilidad de traicionar su fe judía. Cuando llegaron a buscarlo, Rav Amnón le dijo al obispo que lamentaba incluso haber dicho que pensaría sobre la posibilidad de convertirse y que deseaba que le cortaran la lengua.

El obispo le respondió que efectivamente le cortarían la lengua, y que esa no sería la única parte del cuerpo que le arrancarían. Él ordenó que sus hombres mutilaran las piernas del Rav, articulación por articulación, y luego sus brazos. Después de cada corte le preguntaban a Rav Amnón si se convertiría y cada vez Rav Amnón se negó. Finalmente llevaron a Rav Amnón moribundo a su casa. Unos pocos días más tarde era Rosh Hashaná. Rav Amnón pidió que lo llevaran a la sinagoga. Allí él recitó la emotiva plegaria que comienza diciendo Unetané Tokef: "Nos refiramos ahora al poder de la santidad de este día…". Cuando terminó de recitar su plegaria, el alma de Rav Amnón partió de su cuerpo. Su última plegaria nos sigue inspirando.

Maljuiot – Zijronot – Shofarot

El Talmud explica que Rosh Hashaná no estaría completo sin mencionar tres conceptos claves: Maljuiot (aceptar el reinado de Dios sobre el mundo), Zijronot (la Remembranza Divina de todos nuestros actos) y Shofarot (el sonido del shofar). Cada uno de estos conceptos tiene una sección en la larga plegaria silenciosa de Musaf.

El Talmud explica que Dios nos ordenó recordar estos tres conceptos en Rosh Hashaná: "En Rosh Hashaná recitarán ante Mi versículos que mencionan Reinado, Remembranza y Shofarot: Reinado para que me corones como Rey sobre ti; Remembranza para que tu recuerdo se eleve para bien ante Mi. ¿Y cómo se levantará el recuero? Con el shofar" (Rosh Hashaná 16b).

Rosh Hashaná es una oportunidad para pensar profundamente en Dios y Su relación con nosotros. El Talmud explica que cada uno debe pensar de sí mismo no como una persona completamente buena ni completamente mala, sino como algo intermedio. Todos tenemos actos de los que estamos orgullosos y también recuerdos de momentos en los que fallamos. Rosh Hashaná es un momento para preguntarnos qué podemos hacer para incrementar nuestros méritos y asegurarnos de crecer y cambiar para bien en el nuevo año.