Hace poco me pasó una situación muy sencilla, pero que me dejó un mensaje muy poderoso, que quiero compartir con ustedes.

Estaba haciendo gimnasia, me encontraba por realizar un ejercicio (las famosas sentadillas) que requiere levantar bastante peso en su última instancia. La profesora que me ayudaba me iba regulando las pesas que se agregan a los costados de la barra olímpica para llegar al objetivo. Entonces me dijo: “Dani, está bien, acá tienes 35 kilos vas a poder hacerlo”. Bueno pensé yo, bárbaro, vamos por eso. Cuando sostuve la barra sobre mi espalda y di tres pasos para atrás pensé “wow esto se siente realmente pesado, pero la profesora me dijo que es ese peso, así que seguro voy a poder”. Así fue que con ella controlando que todo sea seguro, hice el ejercicio completo. Cuando terminé le comenté mi inquietud: “¿Profe estás segura de que eran 35 y no 45 kilos? Porque lo sentí un tanto pesado”. Sí, me dijo ella, pero voy a preguntar por las dudas. Ella pensó que estábamos trabajando con una barra de 10 kilos, ¡mientras que todo el tiempo la barra fue la olímpica de 20! Nos empezamos a reír y me dijo: “¡Lo que es el poder de la mente! ¡Te diste cuenta Dani superaste con creces lo que venías trabajando!”.

Fueron dos factores los que hicieron posible que yo pasara esa prueba de esa manera. Por un lado, la actitud mental, el diálogo interno que tuve en esos segundos fue 100% positivo: “Sé que está pesado, pero voy a poder”. Y el segundo factor, fue sentir que mi profe estaba acompañándome todo el tiempo, me sentí respaldada y cuidada. Creo que la esencia de estos dos puntos es fundamental en la preparación para los Iamim Noraim (Altas fiestas) que estamos próximos a vivir.

Como es sabido, en Rosh HaShaná celebramos la creación del ser humano en el día sexto de la creación. No sólo es una conmemoración de lo sucedido, sino que volvemos a ser partícipes de ese proceso creativo por parte de Dios, en el cual la energía espiritual de esta época está dominada por este fenómeno. El tiempo para la Torá no es lineal, sino que funciona en forma espiral [1], y ahora, en unos cuantos días más, vamos a volver a pasar por ese punto energético de creación Divina. En esta época la Torá nos insta a que sea un momento de introspección personal, de balance y de compromiso futuro. Hashem vuelve a evaluar a toda su creación y decreta lo que vendrá el siguiente año.

El sonido del shofar, que es tan particular, tiene el poder de hacernos despertar, de generar en nosotros una mirada reflexiva hacia el interior, de ver nuestra esencia, dándonos cuenta de cuáles son los puntos que debemos trabajar. Esta época es la propicia para “subir un escalón”. Cada uno en su escalera personal. Elegimos nuevos objetivos, o reforzamos los que ya tenemos para demostrarle a Hashem que queremos seguir siendo socios de su creación, trayendo luz al mundo en el lugar que nos encontremos. En nuestras familias, siendo mejores madres y padres, teniendo más paciencia con todos, en el trabajo, en la comunidad. Cada uno donde se encuentre puede hacer de este mundo un lugar más habitado por la luz de Hashem.

Pero justamente, por ser un período también de evaluación, muchos podemos llegar a tener pensamientos negativos, que no nos ayuden a superarnos y mejorar cada día. Algunos pueden pensar “mi carga es muy pesada”, son muchas cosas las que debo mejorar, no voy a poder lograrlo. Estos pensamientos nocivos, lejos de impulsarnos, pueden terminar dejándonos en un lugar anterior al que estábamos.

Es importante recordar que este diálogo interno también es “creador”, también tiene la capacidad de condicionar y cambiar la realidad que vivimos. Así como el pensamiento que tuve para el ejercicio “puedo con este peso, soy capaz de manejarlo”, me ayudó a superarme, porque terminé realizando un ejercicio superior de lo que tenía pensado, asimismo en esta época de balance espiritual sepamos que, sea cual sea el peso que estemos cargando, “podemos manejarlo, podemos soportarlo”, porque por sobre todo, nos está sosteniendo y acompañando el Creador del mundo. Hashem nos está dando las fuerzas para todo lo que hacemos. Nos ama con un amor que nos cuesta dimensionar. Él está ahí atrás cuidando que todo sea seguro y nos sintamos acompañados.

Usemos estas dos palancas internas para vivir unas fiestas inolvidables, que Hashem nos ayude a tener diálogos internos proactivos, que nos impulsen hacia adelante, y que todo el tiempo podamos sentirnos alentados y cuidados por Él.


NOTAS:

Para leer más sobre este tema: https://www.aishlatino.com/h/rhyik/rh/El-significado-de-Rosh-HaShana-Un-analisis-profundo.html