¿Rosh HaShaná en casa? ¿No en una sinagoga repleta y con la drashá de un rabino? No podemos imaginarlo. ¿Cómo podemos enfrentar Rosh Hashaná sin estas tradiciones?

El primer paso es recordar que nada ocurre sin que sea dirigido por Dios. Nuestros servicios de plegarias no cayeron víctimas de la amenaza ciega del COVID-19. Este año, las Altas Fiestas nos presentan la oportunidad de alcanzar nuevas alturas de significado y conexión.

¿Cómo?

Todos los años, gran parte de nuestra inspiración en las Altas Fiestas se debe a factores externos. Si bien la inspiración externa sin duda es muy valiosa, nuestros sabios nos advierten: "Si no estoy para mí mismo, ¿quién lo estará?". Si no me hago cargo de mi propio crecimiento e inspiración, ¿quién lo hará por mí? La inspiración externa no perdura a menos que nos despertemos y la internalicemos. El verdadero crecimiento sólo puede surgir desde adentro.

Este año, nos otorgan la oportunidad de crear una experiencia de las Altas Fiestas desde el interior, sin depender del impulso externo de la multitud. Es la oportunidad de pararnos realmente frente a Dios, solos, con sinceridad.

Podemos aprovechar la oportunidad de las Altas Fiestas en casa para relacionarnos con las plegarias de una forma más reflexiva y profunda de lo que estamos acostumbrados. En Rosh HaShaná aceptamos la soberanía de Dios. En la sinagoga, la plegaria comunitaria le da vida a este tema. Este año será diferente. En casa sólo estaremos nosotros y Dios. Tendremos tiempo para leer lentamente las palabras, en cualquier idioma, y contemplarlas. ¿Qué significan para nosotros? ¿Cómo podemos llevar esas ideas a nuestra propia vida?

En Rosh HaShaná, tómate un tiempo para reflexionar sobre estas preguntas. Puedes usar las siguientes sugerencias, seleccionadas de partes claves de las plegarias de las Altas Fiestas, como modelos para ayudarte a desarrollar tus propios puntos de análisis.

El reconocimiento mundial de Dios

Tanto en los servicios de Rosh HaShaná como de Iom Kipur, la tercera plegaria de la Amidá silenciosa se expande y describe un mundo en el cual cada uno de sus habitantes reconoce la existencia de Dios y se une por completo con el resto de las creaciones para servir y santificar al Creador.

Trata de imaginar cómo sería ese mundo en términos prácticos. Puede ayudarte utilizar la imagen de los fanáticos de un equipo deportivo alentando a su equipo. ¿Cómo sería la vida si todos nos uniéramos en un equipo universal para honrar y promover la agenda Divina? ¿Cómo cambiaría el mundo? ¿En qué aspecto de tu vida personal puedes hacer algo más para recibir la Presencia de Dios?

Dios nos recuerda

En la plegaria de Musaf de Rosh Hashaná hay tres temas dominantes: el reinado de Dios (Maljuiot), el recuerdo de Dios (Zijronot) y el shofar (Shofarot). En la sección de recuerdo, vemos cómo Dios "recuerda al mundo" y rememora nuestros actos del pasado para determinar cuál será nuestro destino en el nuevo año.

¿Qué significa que Dios nos "recuerda" en Rosh HaShaná? ¿Acaso existe la posibilidad de que Él nos haya olvidado?

Que Dios "recuerda" significa que Él pone atención adicional a cada uno individualmente. Él está íntimamente concentrado en cada aspecto de lo que somos: de qué somos capaces, con qué nos enfrentamos y qué necesitamos para lograr concretar el propósito de nuestra vida, entendiendo el contexto completo de nuestra existencia, pasado, presente y futuro.

Toma esta idea y concretízala. Imagina que te invitan a la "oficina" de Dios para una consultoría sobre tu vida. Dios te dice: "Estamos aquí para ver exactamente cómo puedo ayudarte a tener éxito y prosperar. Vamos a examinar juntos tu vida para poder descubrir la mejor manera de lograr nuestro objetivo". Continúa esta conversación en tu mente, introduce tus datos personales, tus fortalezas, tus debilidades y tus sueños para el futuro. Conviértete en socio del "recuerdo" de Hashem y lograrás conectarte con Rosh HaShaná en un nivel que no tiene precedentes.

Hoy es el día de la creación del mundo

El Talmud enseña que Rosh HaShaná es el momento de la concepción del mundo. Es el momento en que Dios reestablece la existencia, la vuelve a crear, invistiéndola con todo el potencial para el nuevo año. Como decimos en las plegarias de Rosh HaShaná: "Haiom harat haolam", 'hoy es la concepción del mundo'.

Nos dirigimos a Dios y le pedimos: "Zajreinu lejaim", 'recuérdanos para la vida'. Dios está distribuyendo la vida y todo lo que necesitamos para cumplir nuestra misión singular de traer Su luz al mundo. Dios no tiene límites. Él puede darnos todo. La clave es aclarar qué es lo que realmente queremos, entender cómo eso sirve para cumplir los objetivos de Dios y comprometernos sinceramente a llevarlo a cabo.

En Rosh HaShaná, tómate un tiempo para clarificar tus objetivos para el año que comienza. Este es el momento de soñar en grande y pensar de forma práctica. ¿Qué quieres lograr este año? ¿Qué objetivos espirituales estás dispuesto a asumir? Sé específico y muy práctico. Acepta pequeños pasos que sabes que puedes dar para lograr un cambio genuino, y aléjate de grandes emprendimientos que son sólo quimeras con pocas posibilidades de cumplirse.

Rav Shlomo Wolbe dijo que el Rosh HaShaná más memorable de su vida tuvo lugar en Suecia, después de la Segunda Guerra Mundial. Al estar sin un minián y sin familia, su aislamiento le permitió experimentar profundamente la realidad de la presencia de Dios en su vida. Si él pudo lograrlo entonces en Suiza, también nosotros podemos hacerlo este año en la comodidad de nuestros propios hogares. Aprovechemos la oportunidad y sorprendámonos a nosotros mismos con una de las experiencias más significativas de las Altas Fiestas de toda nuestra vida.