Durante Elul y las Altas Fiestas recibimos el regalo de la teshuvá, la posibilidad de regresar a nosotros mismos, a nuestros seres queridos y a Dios. En el calendario judío no hay una época más favorable para alisar y “planchar” los inevitables pliegues de nuestros corazones y reparar las grietas de nuestras almas que no nos permiten manifestar nuestra belleza espiritual natural.

Estas 16 preguntas constituyen una forma efectiva para emprender tu propio proceso de regreso a tu esencia más profunda y a tu mayor potencial.

Encuentra un momento y un lugar tranquilo, lleva un cuaderno y un lápiz, puedes poner música suave y comienza a escribir tus respuestas. En las ocho primeras preguntas conocerás a tu yo verdadero. Accederás a tus sueños y a tus deseos más profundos para el año que se avecina y encontrarás la belleza singular de tu alma.

Una vez que hayas llegado a tu esencia, podrás examinar cuáles son las áreas que oscurecen este yo autentico. Conocerte a ti mismo es lo que te da poder.

Que recibas ayuda Divina en tu búsqueda de una conexión más profunda y que tengas un año sumamente bueno y dulce.

Para conectarte con tu verdadero yo

  1. ¿Cuáles son los mayores dones y recursos que Hashem te ha dado?

  2. ¿Qué es lo que más deseas para el próximo año?

  3. ¿De qué te sientes agradecido en tu vida en este momento/durante el último año?

  4. ¿Cuáles son los hitos, eventos, avances, logros significativos de este último año?

  5. En general, ¿cuándo te sientes más vivo?

  6. ¿Cuáles son las mayores luchas que tuviste durante el último año? (¿Cuándo te sentiste más alienado de tu yo verdadero?)

  7. ¿En qué áreas has crecido más?

  8. ¿Cuáles son algunas de las cosas que ahora entiendes mejor y que no eran tan claras el año pasado?

¿Cómo implementarlo?

  1. ¿Cuáles las áreas de prioridad que requieren tu atención?

  2. ¿Cómo podrías utilizar mejor los dones que Dios te dio para traer más luz al mundo?

  3. ¿Qué conductas te impiden sacar a la luz lo mejor de ti mismo? ¿Qué puedes hacer para reducir y eliminar esas conductas?

  4. ¿Qué cualidad te gustaría cambiar para ser una persona más equilibrada? ¿Se te ocurre alguna forma de lograr más equilibrio en esa área?

  5. ¿Qué pensamientos recurrentes te hacen sentir asustado, ansioso, solitario o deprimido? ¿Qué pensamientos espiritualmente más productivos podrías tener en esos momentos?

  6. ¿Cuál área de tu relación con Dios te gustaría mejorar? ¿Qué puedes hacer en la práctica para trabajar en esto?

  7. Nombra un área de tus relaciones interpersonales en la que te gustaría mejorar. ¿Hay algún cambio pequeño que puedas implementar de forma consistente?

  8. ¿Cuál área en tu relación contigo mismo te gustaría mejorar? ¿Cómo puedes empezar a trabajar en eso?