Dios ama tanto al mundo que Él nos dio:

  • Mariposas
  • Cascadas
  • Puestas de Sol
  • Montañas (para observar, escalar, fotografiar, hacer rápel y contemplar)
  • Chinitas (Vaquitas de San Antonio)
  • Caballos (para que nos carguen)
  • Burros (para que carguen nuestras cosas)
  • Brisas frescas
  • Glándulas sudoríparas
  • Luz solar (suficiente para calentar el planeta sin quemarlo)
  • Fotosíntesis
  • Microbios de suelo
  • Mantis religiosas (no sólo comen pulgones, también se ven increíbles)
  • Peces tropicales
  • Aun más variedad de peces tropicales
  • Bosques
  • Arco iris
  • Gravedad
  • Pasto
  • Intensidad
  • Risa
  • El color azul (sin mencionar el fucsia y el verde lima)
  • Flores silvestres (en sus cientos de miles de variedades)
  • Nuestro sistema inmune (que trabaja incluso cuando nosotros no lo hacemos)
  • Frutillas
  • Corazones palpitantes (la máxima máquina de movimiento perpetuo)
  • Pelo (que algunos no aprecian hasta que lo pierden)
  • Saliva (imaginen tragar una galleta sin ella)
  • Luz de luna
  • Musgo
  • Hierbas (las que nos enseñan que hasta la maleza puede curar)
  • Nieve (en todas sus variadas formas: copos, montones, hombres, en la cima de las montañas)
  • Dolor físico (que nos alerta cuando algo está mal)
  • Pulgares opuestos
  • Dos cámaras de 127.000.000 de píxeles posicionadas en el frente de nuestras cabezas (nuestros ojos)
  • Párpados
  • Océanos
  • Olas (para nadar, surfear, pintar, y comprobar lo efímero de nuestros castillos de arena)
  • Botones de oro
  • Petunias (que son más grandes y coloreadas que los botones de oro)
  • Lirios y orquídeas (que son de una forma más intrincada)
  • Jazmín y glicina (con sus fragancia divina)
  • Rosas (que no necesitan comentario)
  • Papilas gustativas
  • Mangos
  • Salmones (y su ejemplo de nado contracorriente)
  • Algodón
  • Árboles de secuoya gigantescos
  • Seda (este producto hecho por simples gusanos debería hacernos sentir humildes)
  • El Gran Cañón (debería hacernos sentir aún más humildes)
  • Nuestro hígado (que realiza más de 500 funciones y fabrica más de 1.000 químicos diferentes)
  • ADN
  • Chocolate (¿se necesita decir más?)
  • Lagartos (que comen mosquitos)
  • Mosquitos (no estoy segura del por qué)
  • Espárragos
  • Pájaros cantores
  • El pelo en nuestras narices (un regalo menospreciado si alguna vez ha habido alguno)
  • Papagayos
  • Granos de café
  • Jirafas (y la válvula especial en sus cuellos que les permite doblarse para beber el agua y luego enderezarse sin desmayarse por el cambio de presión)
  • Nuestro sistema circulatorio (que alcanza cada uno de los tres trillones de células en nuestro cuerpo, y que sabe exactamente qué enviar a cada una de ellas, poniendo al sistema postal en vergüenza)
  • Delfines
  • Cachemira (¿quién hubiese pensado en poner algo tan exquisito en el bajo vientre de cabras mongoles?)
  • Pavos reales
  • Nuestro sistema digestivo (que sabe que hacer con una pizza)
  • El sonido de los grillos
  • El silencio de los gatos
  • Nuestro sentido del olfato (y miles de diferentes fragancias para estimular, desde peonías a café tostado, de pasto recién cortado a pan recién horneado)
  • Relámpagos
  • Vacas (sin las cuales no tendríamos helados)
  • Lluvia
  • Pies con sus amortiguadores intrincados)
  • Manzanas (en sus perfectos empaques)
  • Estrellas (para romance, navegación, astronomía, y un sentido de cuán grande es lo grande)
  • Estrellas fugaces
  • Vainas de semillas (mediten durante 60 segundos sobre esto)
  • Hierba con pequeñas bolitas que nosotros podemos moler y hacer pan y pastel (trigo)
  • Elefantes
  • Ríos
  • Oídos (que distinguen la diferencia de tonos entre sinceridad e insinceridad)
  • Dientes (hechos a la medida de acuerdo a cada especie en el planeta)
  • Cisnes
  • Bebés (incluyendo el aroma y suavidad de un recién nacido)
  • Piel
  • El cerebro humano (que tiene más conexiones que el sistema telefónico de la ciudad de Nueva York)
  • Sueño (Él no lo hizo en suficiente cantidad)
  • Enfermedad (sí, incluso enfermedad)
  • Nuestro estómago (con sus 36.000.000 de glándulas productoras de ácidos que digieren un bistec pero que no tocan el propio revestimiento del estómago)
  • Sonrisas
  • División celular
  • Varios millones de otras características de nuestro propio cuerpo las cuales nunca notaremos o apreciaremos
  • Amor

 

Dios ama tanto al Pueblo Judío que Él nos dio:

  • La Torá, con sus innumerables mitzvot, las cuales son
    • Una modo de representar nuestra gratitud por todo lo expresado anteriormente.
    • Una revelación de lo que Él realmente quiere de nosotros
    • 613 modos de vincularnos a Él en Sus términos
    • Un camino infalible a nuestra propia perfección espiritual
    • El plano de la Creación
    • Un modo de arreglar el mundo y a nosotros mismos
    • Un sistema Cabalístico que podemos usar y que nos beneficia sin entender como funciona
    • Un contrato matrimonial del Pueblo Judío con Dios
    • Una mirada dentro de la Mente de Dios
    • Una clara lista de Sus expectativas de nosotros
    • Un inagotable pozo de sabiduría
    • Un testimonio eterno de Su amor por nosotros

La Torá es un regalo más precioso que todo lo puesto en la Parte Uno conjuntamente, porque cuando aceptamos el regalo de la Torá, recibimos al Donante Mismo.