Shavuot es una de mis festividades favoritas. No creo que la gente aprecie lo suficiente las comidas lácteas. Tendemos a pensar que para que algo sea festivo tiene que haber carne en la mesa, pero espero que estas recetas te ayuden a cambiar de parecer.

La primera receta es para hacer una fácil jalá de queso con un excelente sabor (importante: las jalot lácteas deberían tener una forma especial inconfundible y preferentemente no deberían dejarse sobras para que de esta manera nadie se confunda e ingiera las sobras al día siguiente junto con carne). Por lo general hornear nuestra propia jalá parece algo muy complejo, pero esta receta es muy simple. Cuando la hice, no pude evitar sorprenderme por cuán fácil era amasarla y por cuán grata era cuando le di forma a las jalot. La verdadera prueba lo que separa a los profesionales de los principiantes es la consistencia. Siendo esponjosa y liviana como una nube, esta jalá es perfecta. Voy a ser honesta con ustedes: todo esto ya es por sí mismo suficiente razón para hacer estas jalot, pero el sabor... bueno, digamos solamente que ¡siempre tengo que hacer adicionalmente jalot de muestra porque no me puedo controlar! La intensidad del queso es complementada por la acidez de los tomates disecados y el intenso sabor del romero, haciendo que sea un sorprendente e inesperadamente delicioso pan. No importa si tu familia es fanática del humus o de la margarina, ¡todos van a amar esta jalá!

Jalá de tomate disecado y queso parmesano

Esta receta alcanza para 2 jalot grandes o 3 jalot medianas.

Masa de la jalá:

  • 7 ½ tazas de harina.
  • 28 gramos de levadura fresca.
  • ¼ de taza de azúcar rubia.
  • 2 ¼ de tazas de agua fría.
  • ½ taza de aceite de canola.
  • 1 huevo grande.
  • 1 yema de huevo grande.
  • ½ taza de queso parmesano fresco rallado.
  • ¼ taza de tomates disecados (cortados en cubos).
  • 3 cucharadas de romero fresco.
  • 1 cucharadita de sal.

Adorno:

  • 1 huevo grande.
  • Aproximadamente 1 ½ cucharada de avena.
  • 2 cucharadas de queso parmesano fresco rallado.

Vierte tu harina en un recipiente grande y mezcla la levadura con la harina.

Vierte el agua, aceite y los huevos, uno por vez, y mezcla entre cada adición. Una vez que hayas agregado todos tus ingredientes, amasa por unos 5 minutos.

En un recipiente pequeño combina el queso parmesano, los tomates disecados y el romero.

Amasa el contenido del recipiente pequeño en la masa por otros cinco minutos hasta que la masa se vuelva pegajosa y suave al tacto. Dale forma de bola a la masa.

Rocía un pocillo grande con aceite en aerosol, pon tu masa encima y cúbrela con papel plástico. Deja tu masa crecer por dos horas.

Ahora separa tu masa en partes iguales y trenza tu jalá.

Pinta tus jalot con el huevo y rocía sobre ellas la avena y el queso parmesano. Deja reposar tus jalot por entre una hora y una hora y media antes de hornearlas.

Precalienta el horno a 190°C.

Hornea tus jalot por entre 35 y 45 minutos o hasta que tanto la parte superior como inferior estén ligeramente doradas.

Cheesecake de chocolate con crema batida de café

Simplemente no puedo describir lo delicioso que es este cheesecake, pero voy a hacer mi mejor esfuerzo. ¡Es alucinante y delicioso! La suave y deliciosa crema batida de café ayuda a balancear el fuerte sabor del relleno de cheesecake de chocolate y la corteza de galleta de chocolate. Es la manera perfecta de terminar tu cena de Shavuot y disfrutar esa taza de café con leche de verdad.

Esta receta alcanza para un cheesecake de tamaño grande.

Corteza de galleta de chocolate:

  • 2 ½ tazas de galletas de chocolate molidas.
  • 1 ½ cucharada de azúcar rubia.
  • 2/3 de taza de mantequilla (derretida).

Relleno de cheesecake de chocolate

  • 280 gramos de chocolate amargo.
  • 900 gramos de queso crema (a temperatura ambiente).
  • ½ taza de crema ácida.
  • 1 ¼ taza de azúcar.
  • ¼ taza + 1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar.
  • Un poco de polvo de café.
  • ¼ cucharadita de sal.
  • 4 huevos grandes.

Crema batida de café

  • 3/4 de taza de crema batida.
  • 1 cucharada de azúcar.
  • ½ cucharadita de polvo de café.
  • 1/8 de cucharadita de pimienta de Jamaica.

Adorno

  • Cacao en polvo.

Precalienta el horno a 190°C y comienza tu corteza vertiendo las galletas molidas a un recipiente de tamaño mediano.

Mezcla el azúcar rubia y luego vierte la mantequilla derretida. Tu corteza debería tener la consistencia de arena mojada cuando termines.

Rocía una fuente grande para hacer tartas con aceite en aerosol y presiona las migajas de galleta contra los costados y el fondo de la fuente.

Hornea tu corteza de galletas de chocolate por 15 minutos y comienza a cocinar el relleno.

Derrite tu chocolate en el microondas hasta que esté suave; deja a un lado.

En un recipiente grande, bate juntos el queso crema, la crema ácida, el azúcar, el cacao en polvo, el polvo de café y la sal.

Mezcla tus huevos, uno por vez, y luego vierte tu chocolate derretido.

Rellena tu corteza de galleta de chocolate con tu relleno de cheesecake de chocolate.

Hornea tu cheesecake por unos 70 minutos o hasta que la tarta parezca horneada y la parte media ya no esté tambaleante.

Apaga tu horno y abre la puerta de tu horno con un guante de cocina. Deja que tu cheesecake de chocolate llegue de manera gradual a temperatura ambiente en el horno y prevén de esta forma que colapse.

Luego de que tu cheesecake haya alcanzado temperatura ambiente, ponlo en el refrigerador y comienza a hacer la crema batida de café para poner en la parte superior.

Bate tu crema con el azúcar hasta que tenga consistencia de crema batida. Agrega el polvo de café y la pimienta y mezcla por un minuto más.

Esparce tu crema batida de café en la parte superior cuando el cheesecake de chocolate esté completamente frio.

Rocía el cheesecake con cacao en polvo y refrigera por al menos cuatro horas, preferentemente toda la noche, antes de servir.