El judaísmo es único ya que a cada uno de los judíos le ha sido ordenado el saber la Torá. La primer frase que se le enseña a un niño judío es: Torá tziva lanu Moshe, morasha kehilat Yaakov -- "La Torá fue comandada a nosotros a través de Moisés y es la herencia de cada judío".

La Torá fue pensada para todo el mundo. No es el dominio exclusivo de alguna clase sacerdotal. Por el contrario, es un documento vivo, que respira -- el alma de nuestra nación judía. Se nos exige en todo momento involucrarnos personalmente en su estudio y práctica.

Como escribe Maimónides (Mishne Torá, leyes del estudio de la Torá 1:8-9):

Cada judío tiene la obligación de estudiar Torá, ya sea pobre o rico, sano o enfermo, joven o viejo. Incluso si es un pobre que deriva su sustento de la caridad, o si tiene obligaciones familiares con su esposa e hijos, debe todavía establecer tiempos fijos para el estudio de Torá -- tanto de día como de noche, como está escrito (Josué 1:8), "debes pensar en ella día y noche".

Algunos de los grandes sabios de Israel fueron también leñadores, aguateros y hombres ciegos. A pesar de estas dificultades, se ocupaban del estudio de la Torá día y noche, y son parte de los que transmitieron la Torá en una cadena intacta desde los tiempos de Moisés.

Es interesante observar que el Vaticano, por el contrario, tuvo una lista de libros prohibidos hasta no demasiados años atrás. El libro número uno en esa lista era la Biblia – los cinco libros de Moisés. Decían que era peligroso para la fe y por lo tanto prohibido para el estudio.

El Valor de una Gota

Algunas personas se resisten a aprender Torá porque no pueden imaginar el convertirse en un estudioso – entonces, ¿por qué he de empezar? Pero eso es un pensamiento erróneo. Cada gota de estudio de Torá es preciada y eterna.

Cuenta la historia de Rab Iosef Kahaneman, quien vivió en la ciudad Lituana de Ponevich. En la década del 30, cuando creció la sombría amenaza nazi, el rabino Kahaneman escapó e hizo su camino a Palestina. Al llegar a las costas de Tel Aviv, proclamó con orgullo: "Yo he venido aquí para establecer una Ieshivá".

Los que habían venido a saludar al rabino estaban perplejos: "Al parecer usted no está al tanto", le dijeron, "que las tropas de Rommel están ahora estacionadas en Egipto, y planean una invasión total de Israel. La agencia judía está destruyendo sus archivos; los rabinos están distribuyendo miles de sudarios de enterramiento a través de todo el país. ¡Nuestra aniquilación es inminente!".

"Eso no me va a disuadir a mí", respondió el rabino Kahaneman. "Aun cuando vaya a poder propagar el aprendizaje de Torá por sólo unos días, eso en sí mismo sería de eterna importancia".

El rabino Kahaneman construyó la Ieshivá en Bnei Brak, y la llamó como a su pueblo lituano, "Ponevich". Hoy en día es la Ieshivá más grande en Israel, con miles de estudiantes.

El Tiempo de Aprender es Ahora

Algunas personas usan la excusa, "Yo soy demasiado viejo para empezar a aprender". ¡Pero Rabi Akiva -- quién se convirtió en el sabio más grande de su generación con 24.000 estudiantes -- ni siquiera había aprendido el abecedario hasta que tuvo 40 años de edad!

En Shavuot, nos quedamos toda la noche estudiando Torá, para declarar que cuando se trata de estudiar Torá, no hay tiempo como el presente.

Como Maimónides escribe (Mishne Torá, Leyes de estudio de Torá 3:7):

Tal vez uno puede decir: "(voy a interrumpir mis estudios) hasta después de hacer dinero, y a continuación voy a regresar y estudiar. (Voy a interrumpir mis estudios) hasta después de comprar lo que necesito y pueda enfocarme menos en mi empresa. Entonces volveré y estudiaré".

Si usted piensa así, nunca ameritará la corona de la Torá. Por el contrario, haga de su trabajo algo provisional y de su estudio de Torá algo permanente. No diga: "Cuando tenga tiempo libre, voy a estudiar", ya que quizás nunca tenga tiempo libre.

Shavuot es el momento de hacer un compromiso personal para estudiar Torá con regularidad. Las opciones son infinitas. Tú puedes:

  • Concurrir a una clase semanal de Torá.
  • Inscribirte en una lista de email de Torá (www.aishlatino.com/emaillists).
  • Escuchar clases de Torá en CD o MP3.
  • Arreglar un estudio en pareja.

¿Lo más importante? Al menos estudia un poco, cada día.