Después de que la fiesta de Sucot ha terminado, quedamos con una variedad de objetos que hemos utilizado para cumplir mitzvot, pero que ya no parecen servir para ninguna función. Por ejemplo, las cuatro especies (Lulav, Etrog, etc.), las ramas de sauce de Hoshaná Rabá, y el sjaj que constituía el techo de nuestra sucá.

Pero no debemos simplemente botar a la basura los objetos que utilizamos para el cumplimiento de las mitzvot. ¿Por qué no? La Torá dice que después de que Abraham compró un terreno para la sepultura de Sara, "el campo se levantó" (Bereshit 23:17). Pero, ¿de qué manera puede un campo ascender? Rashi explica que cuando un objeto material se utiliza para una mitzvá, ese objeto se eleva espiritualmente. y lo mismo aplica a los elevados objetos que utilizamos para las mitzvot, que sirvieron para elevarnos durante la festividad.

Objetos tales como un Lulav usado, un tzitzit desgarrado, o un shofar roto —a pesar de que ya no conserven la santidad intrínseca— no deben ser tratados irrespetuosamente, descartándolos en un lugar sucio, como un basurero (Mishná Brurá 21:6). Sin embargo, es permisible de acuerdo a la ley, dejar el objeto en un lugar limpio y con pleno conocimiento de que alguien más vendrá y dispondrá de él (Mishná Brurá 21:7). Sin embargo, las personas que son más cuidadosas entierran esos artículos o los ponen en una guenizá (Ramá, Oraj Jaim 21:1).

Reciclaje de mitzvot

Hay una hermosa idea cabalística de "reciclaje de mitzvot", la que sugiere que cualquier elemento que fue utilizado para una mitzvá, es bueno que sea utilizado para otra mitzvá (Shulján Aruj Harav 12). Por ejemplo, muchos guardan su Lulav junto con las ramas de sauce y mirto hasta la víspera de Pésaj, para utilizarlos en el encendido del fuego de la mitzvá de la quema de jametz (Maharshal, Respuestas 77). Del mismo modo, los tzitzit viejos, una vez separados del talit, pueden utilizarse como eficaces marcadores de libros (Maharil).

Otra práctica hermosa es cubrir la superficie del Etrog con clavos aromáticos y utilizarlo a lo largo del año como un "contenedor de especias aromáticas" para el servicio de Havdalá al término de Shabat. Otros tienen la costumbre de reunir decenas de Etroguim y preparar conserva de fruta o mermelada para luego cocinar ricas tartas de frutas. Estas tartas pueden ser servidas después en Tu BiShvat, el año nuevo de los árboles.

Sea lo que sea que decidas hacer con tus objetos que fueron utilizados para mitzvot, recuerda siempre el principio subyacente: las mitzvot son para que los hombres podamos expresar nuestra relación personal con Dios, debemos ser creativos dentro de los límites de la Halajá (Ley judía) y honrar estos objetos de la mejor forma posible.