En 1991, en el vecindario Crown Heights de Brooklyn, Nueva York, fue atropellado accidentalmente un niño negro de siete años por un auto manejado por un judío jasídico. En pocas horas, pandillas de jóvenes negros tomaron las calles, encendiendo fuegos, destruyendo autos, saqueando tiendas y cantando “Atrapen a los judíos”. Yankel Rosenbaum, un estudiante rabínico australiano, de 29 años, fue golpeado y acuchillado por una pandilla, y luego murió por sus heridas. Hicieron falta cientos de oficiales de policía durante tres días completos para mitigar los disturbios. Lemrick Nelson Jr. fue condenado por el asesinato de Rosenbaum, pero un tribunal de apelaciones revocó la decisión más tarde por razones técnicas. En Crown Heights, el incidente llegó a generar mucha tensión entre los residentes negros y judíos.