En esta fecha en 2105 AEC (1656 a partir de la Creación), Nóaj y su familia entraron al arca. Sin embargo, sólo fue siete días después que comenzaron las lluvias intensas por 40 días y 40 noches. La demora fue para permitir un período apropiado de duelo por Matusalem, el justo padre de Nóaj, que acababa de morir a la edad de 969 años, el ser humano más viejo de la historia. Nóaj y su familia (y los animales) permanecerían en el arca por más de un año, hasta que las aguas del diluvio decrecieran lo suficiente.