El 12 de adar marca la inauguración de las renovaciones que Herodes hizo al Segundo Templo Sagrado en Jerusalem en el año 11 AEC. Herodes fue el rey de Judea en el primer siglo AEC, y construyó grandes proyectos como la fortaleza de Masada y el Herodión, la ciudad de Cesárea y fortificaciones alrededor de la ciudad vieja de Jerusalem. El más ambicioso de los proyectos de Herodes fue la reconstrucción del Templo, que estuvo en mal estado por más de 300 años. Las renovaciones de Herodes incluyeron una inmensa plataforma, que sigue siendo hasta el día de hoy la plataforma hecha por el hombre más grande del mundo; hicieron falta 10.000 hombres y 10 años sólo para construir los muros de contención alrededor del Monte del Templo; el Muro Occidental que conocemos hoy en día es parte de ese muro de contención. El Templo mismo era un sitio magnífico, cubierto de oro y mármol. Como lo dice el Talmud: “Quien no ha visto el edificio de Herodes, nunca en su vida ha visto un edificio verdaderamente grandioso”.