Yortzait del rabino Yosef Jaim de Bagdad (1834-1909), conocido popularmente por el título de su obra: Ben Ish Jai. Sus padres no habían tenido hijos por 10 años, y finalmente su madre hizo el largo viaje desde Bagdad hasta Marruecos para pedir una bendición del reconocido rabino Yaakov Abujatzira. El sabio la bendijo para que diera a luz a un hijo que algún día iluminaría los ojos de los judíos. Menos de un año después, dio a luz a Yosef Jaim, quien creció para convertirse en el famoso Ben Ish Jai. Tanto su padre como su abuelo sirvieron como Grandes Rabinos de Bagdad, y él heredó la posición a la edad de 25 años (luego su hijo lo sucedió en la posición). Se convirtió en uno de los sabios modernos más grandes y sus legislaciones son seguidas religiosamente por comunidades sefaradíes de todo el mundo hasta el día de hoy. En Bagdad, brindó un sermón de tres horas todos los Shabat, por más de 50 años. También es el autor de los comentarios Rav Pealim y Ben Yehoyada. Murió durante una visita a Israel, pero está enterrado en Bagdad.