En 1960, el líder Nazi Adolf Eichmann fue capturado en Argentina. Eichmann estuvo a cargo de la implementación de la “Solución Final” para exterminar a los judíos en los campos de concentración. En un período de sólo siete semanas, Eichmann transportó a 400.000 judíos húngaros a las cámaras de gas. Eichmann fue capturado con los esfuerzos del cazador de Nazis Simón Wiesenthal y del Mosad (Servicio Secreto Israelí). Eichmann fue posteriormente sometido a juicio en Israel. El juicio fue transmitido mundialmente y exhibió el angustioso testimonio de muchos sobrevivientes del Holocausto. Eichmann fue declarado culpable y ejecutado en la horca, la única pena capital que se llevó a cabo alguna vez en Israel. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas desparramadas en el mar, para que ninguna nación sirva como el lugar de su descanso final.