Francis Salvador (1747-1776), de Carolina del Sur, se convirtió en el primer judío en morir por la causa de la libertad de Estados Unidos. Salvador nació en Londres, y de joven se asentó en un terreno de la familia en Carolina del Sur. En menos de un año, fue elegido para la Asamblea General de Carolina del Sur, el primer judío en tener una oficina legislativa en cualquiera de las colonias inglesas. En ese momento, los ingleses estaban alentando a las tribus indias cherokee para que atacaran los asentamientos de colonos a lo largo de la frontera. Durante uno de esos ataques, Salvador montó su caballo y cabalgó hacia el sur para hacer sonar la alarma, ganándose el título del “Paul Revere del Sur”. En un ataque subsiguiente, Salvador lideró a un pequeño ejército de 330 hombres; fue herido de bala por un cherokee, cayó en unos arbustos y fue rápidamente decapitado. Sólo tenía 29 años de edad, pero es recordado como un soldado judío-norteamericano.