En 1903, los Protocolos de los Ancianos de Sión, una falsificación pretendiendo ser las discusiones conspiratorias de los líderes judíos complotando para dominar el mundo, apareció por primera vez como una serie en el periódico ruso Znamia. Los Protocolos ganaron popularidad en los círculos antisemitas, y fue –junto con la Biblia– el libro más vendido del mundo en la década del 20. En los Estados Unidos, Henry Ford patrocinó su publicación. Los Protocolos se convirtieron en una base de la propaganda nazi, y en Mein Kampf Hitler los presenta como prueba de la supuesta “conspiración judía”, por lo que la persecución de judíos era necesaria como mecanismo de auto-defensa. A través de los años, docenas de eruditos han probado que Los Protocolos son una falsificación, muy probablemente fueron escritos por un espía trabajando para la policía secreta rusa. En los años recientes, Los Protocolos han sido distribuidos ampliamente en el mundo árabe musulmán.