En el año 2000, el Senador Joseph Lieberman de Connecticut fue nominado como candidato a vicepresidente en la elección presidencial, convirtiéndose en el primer judío nominado para este cargo por un partido principal. Lieberman, un judío observante, dio vuelta la sabiduría popular de que para avanzar en la sociedad secular uno debe atenuar su judaísmo. En realidad, Lieberman fue elegido fundamentalmente por su observancia judía, con la cual se ganó el apelativo de “consciencia moral del Senado” (Lieberman ayudó a registrar a los votantes de color en el Sur durante la década del 60, y asistió a la histórica marcha de Martin Luther King en Washington, 1963). En la elección presidencial de noviembre de 2000, la fórmula Gore-Lieberman ganó el voto popular pero perdió el conteo del colegio electoral, cuando la Corte Suprema intervino para decidir los disputados votos de Florida. Aún así, la publicidad alrededor de Lieberman logró transmitir orgullo judío a millones de norteamericanos.