En 1863, se le instruyó al General Ulysses S. Grant que revocara la Orden No. 11, que había llamado a la expulsión de todos los judíos de Tennessee, Kentucky y Mississippi. Durante la Guerra Civil, los contrabandistas estaban vendiendo ilegalmente algodón del sur a las fábricas textiles del norte. Grant, comandante de las fuerzas del Ejército de los Estados Unidos, creía que los judíos eran quienes estaban detrás de este tráfico ilegal de algodón, y decidió expulsar a todos los judíos del territorio del sur. Grant escribió: “A ningún judío se le permite viajar por las vías del tren hacia el sur desde ningún lugar… La [región] debe ser purgada de ellos”. Basado en la orden de Grant, los judíos fueron expulsados de sus casas, incluyendo 20 familias sólo de la ciudad de Paducah. A algunos judíos se les negó el transporte en tren y tuvieron que ir hacia el norte a pie. Aquellos que no cooperaron fueron enviados a prisión. Los líderes de la comunidad judía arreglaron inmediatamente una reunión en la Casa Blanca con el Presidente Lincoln, quien canceló la orden de expulsión. Grant, quien luego se convirtió en presidente del país, nunca ofreció ninguna explicación o disculpa.