En 1349, la población judía de Krems, Alemania, fue masacrada en los motines de la Muerte Negra. En la edad media, la gente no sabía que la falta de higiene causaba que las bacterias se esparcieran, y la plaga bubónica (Muerte Negra) se desparramó con rapidez, matando a 25 millones de personas, la mitad de la población de Europa. Se desparramaron rumores de que los judíos estaban envenenando el agua de los pozos, y estallaron motines en toda Europa. En algunas ciudades, los judíos fueron quemados vivos.