En 1938, el líder nazi Hermann Goering anunció que para “resolver el problema de los judíos”, la isla africana de Madagascar estaba siendo considerada como un gueto gigante para los 4 millones de judíos europeos. El plan estaba siendo considerado seriamente por Hitler en mayo de 1940, en sus discusiones con Mussolini y con los oficiales nazis. La idea de Hitler era que los judíos jugaran el rol de rehenes, para evitar que Estados Unidos entrara a la guerra. El Plan Madagascar fue cancelado debido a un bloqueo inglés. Un año después se decidió que la “Solución Final al Problema Judío” sería el exterminio.