En 1980, seguido al tratado de paz con Israel, el parlamento egipcio votó terminar su boicot económico a Israel. El boicot árabe fue declarado formalmente en 1945, estableciendo que los países árabes no comerciarían con Israel, ni con ninguna compañía que le vendiera productos a Israel (oficialmente, el boicot extendió su lista negra un paso más, para incluir toda compañía que comerciara con una compañía que comerciara con Israel). El objetivo del boicot era aislar a Israel de la comunidad internacional, y negarle la capacidad de construir una fortaleza militar y económica. En 1977 el Congreso de los Estados Unidos aprobó una ley prohibiéndole a las compañías norteamericanas cooperar con el boicot árabe. Compañías como Pepsi, que habían observado el boicot por mucho tiempo, comenzaron ahora a vender sus productos en Israel. En años recientes, con mayores propuestas de paz entre Israel y los vecinos árabes, el boicot ha disminuido su fuerza, aunque permanece siendo una política oficial en muchos países árabes.

En 1986 el transbordador espacial Challenger se desintegró 73 segundos después de su lanzamiento, cuando una junta tórica de su cohete impulsor derecho falló en su función de estanqueidad. Los siete miembros de la tripulación murieron, incluyendo a Judith Resnik, una judía norteamericana. El Challenger fue uno de los dos transbordadores espaciales destruidos durante una misión, el otro fue el Columbia en 2003, que incluyó al israelí Ilan Ramon.