En 1941, Charles Lindbergh, quien alcanzó la fama por ser la primera persona en cruzar el atlántico volando en soledad, dio un discurso antisemita en la radio. Lindbergh se convirtió en un abierto partidario de la Alemania nazi, recomendando incluso en un testimonio ante el Congreso que los Estados Unidos deberían negociar un pacto de neutralidad con Alemania. En un mitin en Des Moines, Iowa, hizo un discurso infame afirmando que los judíos “por razones que no son americanas quieren que Estados Unidos se involucre en la guerra… No podemos permitir que las pasiones naturales y los prejuicios de otra gente lleven a nuestro país a la destrucción”. Lindbergh también hizo una amenaza implícita en contra de los judíos, declarando: “En vez de hacer campaña a favor de la guerra, los judíos de este país deberían estar oponiéndose de todas las formas posibles, porque serán los primeros en sentir las consecuencias”.