En 1349, judíos en Basilea, Suiza, fueron quemados vivos en una casa de madera, erigida especialmente para ese propósito. La comunidad judía de Basilea había florecido hasta 1348, cuando fueron acusados de envenenar pozos de agua durante la Plaga Negra. Esto detonó una variedad de persecuciones: Niños judíos fueron bautizados por la fuerza, 600 judíos fueron quemados en la estaca, y el resto fue quemado vivo en la casa de madera. En la historia moderna, Basilea es más conocida como el lugar del primer Congreso Sionista en 1897. Irónicamente, en esta fecha en 1949 – exactamente 600 años después de la masacre en Basilea — el Estado de Israel eligió a su primer presidente: Jaim Weizman.