En 1855, el primer hospital judío en Estados Unidos, Jews Hospital of New York, admitió a su primer paciente. El fenómeno de hospitales judíos puede haber estado ligado a la experiencia en Europa, en donde había restricciones en el número de pacientes judíos admitidos en los hospitales públicos, y hasta en Estados Unidos, en donde se pusieron cupos para los doctores judíos estudiando y practicando. Hoy en día, hay docenas de hospitales judíos en las ciudades principales, incluyendo a Los Ángeles, Cincinnati y Baltimore. Esos hospitales a menudo están ubicados en la cima de su área; por ejemplo, el Barnes Jewish Hospital de St. Louis es el hospital más grande de Missouri, es considerado una de las tres mejores escuelas de medicina del país, y está posicionado como uno de los 10 mejores hospitales en Estados Unidos.