En 1948 explotó un auto bomba en frente del Palestine Post (más tarde el Jerusalem Post) en la calle Havatzelet en Jerusalem. Una pick-up robada de la policía inglesa cargada con media tonelada de TNT se detuvo en frente del edificio del periódico. Cinco minutos después, se detuvo un segundo auto: su conductor encendió la mecha y se marchó. Tres personas murieron y docenas resultaron heridas. La bomba destruyó la prensa, su objetivo era frenar la creciente influencia internacional del único periódico en inglés de Jerusalem (más aún, dado que la mayoría de los periódicos eran publicados en Tel Aviv, el Post era la única fuente de noticias en Jerusalem durante el sitio árabe). El bombardeo fue perpetrado por la milicia árabe, asistida por ex-soldados ingleses. En un acto desafiante, el Post publicó una edición a la mañana siguiente, aunque reducida a dos páginas. La violencia árabe se intensificó conduciendo a la independencia de Israel: unas pocas semanas después, tres camiones cargados de explosivos fueron detonados en la calle Ben Yehudá, destruyendo edificios y matando a 56 judíos; dos semanas después un coche bomba explotó en el edificio de la Agencia Judía en Jerusalem, matando a 13 personas.