En el año hebreo 2448 (1312 AEC), Miriam habló negativamente sobre su hermano Moisés, y fue afligida con el mal de la piel, tzaraat. Con gran humildad, Moisés rezó para que Miriam se recuperara. Dios le instruyó que fuera puesta en cuarentena fuera del campamento israelita por siete días. Como prueba de su gran amor por Miriam, toda la nación judía esperó durante este período antes de seguir viajando (Números cap. 12).