En 1963, el Estado de Israel instituyó una ley prohibiendo la cría de cerdos en las granjas judías. De acuerdo a la ley judía, uno no tiene permitido ganarse su sustento comerciando productos no casher. Además, el Talmud declara que uno no debería criar a un cerdo, ni siquiera como mascota. ¿Por qué tal oposición al cerdo? La respuesta puede estar basada en el hecho de que el cerdo es el único animal en el mundo que posee el símbolo externo de cashrut (pezuña hendida), pero no el interno (ser rumiante). Por lo tanto, el cerdo representa eso que es casher en apariencia externa pero impuro en el interior. Este tipo de hipocresía es descrita por el Talmud como uno de los comportamientos que Dios más detesta. Por esa razón moral, el cerdo es visto universalmente por el judío como censurable.