La deportación de los judíos de Budapest fue reanudada en esta fecha en 1944. Durante este tiempo, 20.000 judíos de Budapest fueron fusilados en la ribera del río Danubio por fuerzas húngaras. Otros 70.000 judíos fueron forzados a una “marcha de la muerte” en dirección a Austria, de los cuales la mayoría fueron fusilados o murieron por inanición o hipotermia. Raoul Wallenberg estuvo involucrado en salvar a algunos de los judíos de Hungría. De los 750.000 judíos que vivían en Hungría antes de la guerra, sólo un 30 por ciento sobrevivió.