En este día en 1918 la Legión Judía dejó Inglaterra para unirse a los aliados con el objetivo de liberar a Palestina de los turcos. Cuatro años antes, Zev Jabotinsky había propuesto que se formara una legión judía, pero los ingleses se resistieron a la idea de voluntarios judíos luchando en el frente palestino; esto llevó a la formación de los Cuerpos de Mulas de Sión. Mientras tanto, Jabotinsky persiguió su proyecto de una legión judía, que eventualmente fue designada como el Batallón de los Fusileros Reales N°38. Incluía voluntarios ingleses, miembros de los ex Cuerpos de Mulas de Sión, un gran número de judíos rusos, y luego se les unió un gran número de voluntarios norteamericanos. Unos pocos años después, la Legión Judía fue dada de baja del servicio militar por la Administración Militar Inglesa, que era anti-sionista. Sin embargo sería recordada como la primera fuerza judía de lucha organizada desde los tiempos romanos, y una precursora de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI).