En 354 AEC, el profeta Jagai alentó a los judíos a reconstruir el Templo Sagrado – un proyecto de construcción que había comenzado 18 años antes, pero que había sido interrumpido debido a presión política. El Templo permanecería en pie por 420 años, hasta ser destruido por los romanos en 70 EC. En este mismo día, Jagai profetizó la caída del imperio persa, que finalmente llevaría a la salvación de los judíos. Esto está registrado en el libro bíblico de Jagai, capítulo 2.