Yortzait de Rabí Jacob Joseph (1840-1902), uno de los únicos “grandes rabinos” de la ciudad de Nueva York. Reverenciado líder en Lituania, rabí Joseph fue invitado a viajar a Estados Unidos y liderar un grupo nuevo de inmigrantes de Europa Oriental –en un tiempo en el que Estados Unidos tenía poca infraestructura para educación judía, cashrut y otros factores claves para la continuidad judía. Rabí Joseph peleó vigorosamente para mantener la tradición judía, pero fue una batalla difícil en contra de una comunidad judía que se estaba asimilando, y en contra de un gobierno que todavía no apoyaba completamente los derechos religiosos. Trágicamente, Rabí Joseph a menudo toleró los embates de burlas y desprecios de judíos que lo veían como aferrándose a las “viejas costumbres”, y se retiró de la vida pública después de sufrir un debilitante ataque al corazón. Se estima que una multitud de 100.000 personas se alinearon en la ruta de su funeral; mientras la procesión pasó por un barrio irlandés, los dolientes fueron atacados por un aluvión de botellas y baldazos de agua. Se llamó a la policía y más de 300 judíos necesitaron atención médica. Después de la muerte de rabí Joseph, sobrevino una disputa para ver quién debía ser su sucesor, quedó sin resolver y la oficina de Gran Rabino dejó de existir.