En 1945 fue liberado el campo de concentración Theresienstadt. Theresienstadt no fue un campo de concentración de acuerdo a la definición corriente. Fue el centro de una estratagema Nazi de relaciones públicas – una ciudad mítica, idílica, que supuestamente fue construida para proteger a los judíos de las peculiaridades y de las tensiones de la guerra. Una vez se le permitió a la Cruz Roja visitar Theresienstadt, que fue decorado para la ocasión; los residentes fueron vestidos bien y alimentos de panificación de repente llenaron los estantes (la Cruz Roja concluyó que los judíos estaban siendo bien tratados). En realidad, la hambruna y la enfermedad eran rampantes. De las 200.000 personas (en su mayoría judíos checos) que pasaron por sus puertas, miles murieron de malnutrición e hipotermia, y otros fueron enviados a Auschwitz.