En 1942, Ana Frank recibió un diario para su decimotercer cumpleaños. Mientras se escondió por dos años en cuartos secretos y en un edificio de oficinas, Ana registró sus pensamientos personales, y este Diario de Ana Frank se convirtió en el relato de vida durante el Holocausto más ampliamente leído. La familia de Ana se había mudado de Alemania a Ámsterdam después de que Hitler llegó al poder, pero fue atrapada cuando la ocupación Nazi llegó a Holanda en 1942. Después de dos años a escondidas, el grupo fue delatado y transportado a campos de concentración, Ana murió de tifus en Bergen-Belsen. Se estima que de los 110.000 judíos deportados de Holanda durante la ocupación Nazi, sólo 5.000 sobrevivieron. El padre de Ana, Otto, sobrevivió y volvió a Ámsterdam después de la guerra, en donde encontró el diario de Ana y lo hizo publicar. Después de que Simon Wiesenthal fue desafiado por los negadores del Holocausto, arguyendo que Ana nunca existió, él fue capaz de probar su existencia cinco años después al encontrar al oficial Nazi que la había arrestado. Hoy en día, el edificio en Ámsterdam en donde se escondió, la Casa de Ana Frank, es un museo visitado por cerca de un millón de personas al año. La revista Time seleccionó a Ana Frank como una de las 100 personas más influyentes del siglo 20.