Yortzait de Rav Israel Zev Gustman (1908-1991), un genio talmúdico moderno. De joven, se casó con la hija de uno de los grandes rabinos de Vilna, el centro de la vida judía a principios del siglo 20. El suegro de rav Gustman murió poco después de la boda, y así, a la temprana edad de 20 años, heredó una silla en la ilustre corte rabínica de rav Jaim Ozer. Cuando los Nazis invadieron Vilna, Rav Gustman fue abatido brutalmente, pero se las ingenió para escapar con su familia. Se escondieron en los bosques por tres años, subsistiendo de la vegetación; años antes, su rabino lo había instruido proféticamente en técnicas de supervivencia en la selva. El momento más trágico de Rav Gustman fue ver a los Nazis asesinar a tiros a su único hijo. Rav Gustman vivió en Estados Unidos y eventualmente viajó a Jerusalem, en donde dirigió una destacada Ieshivá. En gratitud por haber sido salvado en el bosque, trabajó personalmente como jardinero del edificio de la Ieshivá.