En 1930, el gobierno británico emitió el Passfield White Paper, una declaración formal de política en palestina. El escrito era un intento para tranquilizar a los árabes después de los motines de 1929: durante seis días de motines árabes en Jerusalem, Gaza, Hebrón y Tzfat, 135 judíos fueron asesinados y más de 300 heridos. El White Paper criticó a la agencia judía por promover oportunidades para el empleo judío, afirmando que dañaba el desarrollo económico de la población árabe. Más aún, el escrito exigía que los judíos obtuvieran permiso de las autoridades británicas para adquirir tierra. El resultado fue que la inmigración judía se redujo enormemente.