En 1914, judíos de Tel Aviv fueron expulsados por las autoridades turcas y enviados a Egipto. Tan solo tres años después, los turcos ordenarían que los restantes 9.000 judíos también debían salir de Yafo, antes de la ofensiva militar inglesa. Los judíos huyeron al norte, en donde sufrieron enfermedades e inanición. Se les permitió volver cuando los ingleses expulsaron a los turcos en 1917.