En 1945, soldados de Estados Unidos liberaron el campo de concentración de Buchenwald. Aunque no era técnicamente un campo de exterminio (los prisioneros eran utilizados como mano de obra en fábricas locales de armamento), hubieron en Buchenwald asesinatos en masa, y muchos residentes murieron en el curso de experimentos médicos horripilantes. Elie Wiesel, quien escribió conmovedores relatos sobre el Holocausto, por los que ganó el Premio Nobel, fue un residente de Buchenwald. Hacia el final de la guerra, los nazis evacuaron a los residentes de Buchenwald y los llevaron a Flossenberg, en donde fueron liberados.