En 1942, el primer tren cargado de judíos en Holanda fue enviado a campos de concentración. Unos pocos años antes, decenas de miles de judíos habían huido de Alemania a Holanda, que mantenía una política inmigratoria de puertas abiertas. Pero poco después, los nazis ocuparon Holanda y procedieron a hacer el Judenrein (limpieza de judíos). Posiblemente la judía holandesa más famosa fue Ana Frank, una niña adolescente cuyo diario se convirtió en el relato de vida durante el Holocausto más ampliamente leído. En 2005, el primer ministro holandés se disculpó por la colaboración de su país con los nazis.