En 1903, el sexto Congreso Sionista se reunió en Basilea, Suiza. Herzl presentó una propuesta británica para una patria judía temporaria en Uganda, como un refugio para los judíos rusos en peligro inminente. Este asentamiento sería políticamente independiente, con un gobernador judío y una administración judía. Herzl creía que el plan le confería un importante sello de legitimidad al sionismo. El Congreso Sionista aprobó el plan, y decidió enviar una expedición exploratoria a África. Sin embargo, la idea enfrentó una dura oposición y dividió al movimiento sionista. El Programa Uganda fue rechazado dos años después, pero más tarde fueron enviadas misiones exploratorias a Irak, Libia y Angola. Un proyecto que obtuvo adherencia fue el plan Galveston, que envió 9,300 judíos a Texas. Al final, se entendió que sólo la Tierra de Israel, con sus profundas conexiones históricas y espirituales, tendría éxito como la nueva patria judía.