En 1970, nueve judíos soviéticos fueron condenados en Leningrado por el secuestro de un avión civil seis meses antes. Los secuestradores eran un grupo de refuseniks (uno de ellos era un ex-piloto militar) que trataron de escapar hacia el oeste, para evitar la dura discriminación soviética en contra de los judíos. A pesar de que el intento no fue exitoso y fue seguido inmediatamente por la represión de movimientos judíos y disidentes a lo largo de la URSS, atrajo la atención internacional sobre violaciones a los derechos humanos en la URSS y dio paso a una disminución de las restricciones emigratorias. Los acusados fueron incriminados con alta traición, y pudieron ser castigados con la pena de muerte. Dentro de este grupo estaba Yosef Mendelovich, quien fue puesto en libertad en 1981 y luego se reunió con su familia en Israel, en donde se convirtió en una inspiradora figura en el movimiento por los valores judíos tradicionales.