En 1881, el primer barco con inmigrantes judíos rusos arribó a la ciudad de Nueva York. Con esto comenzó la inmigración en masa de judíos de Europa oriental hacia Estados Unidos, y durante los siguientes 50 años más de dos millones de judíos huyeron de los pogromos rusos a la seguridad de los Estados Unidos. Este influjo alteró permanentemente la demografía de la judería norteamericana, de acuerdo al censo de 1940, 1,75 millones de judíos hablaban idish en el hogar.