Yortzait del rabino Jaim Shmulevitz (1902-1979), decano de la famosa Ieshivá de Mir por más de 40 años, quien fue conocido por su inagotable amor a Dios y a la humanidad. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, el rabino Shmulevitz y sus estudiantes obtuvieron milagrosamente visas de tránsito, emitidas con gran riesgo por el Sr. y la Sra. Sugihara del Consulado de Japón. Viajaron desde la Lituania devastada por la guerra, en el tren transiberiano, a un refugio seguro en Shangai, China. Después de la guerra, el rabino Shmulevitz restableció la Ieshivá de Mir en Jerusalem, que desde entonces ha crecido hasta tener un cuerpo estudiantil de 5.000 alumnos. Sus discursos éticos son considerados un clásico.