Yortzait del rabino Yosef Dov Soloveichik de Brisk (1810-1892), afamado erudito talmúdico y autor del comentario Beit HaLevi. La leyenda cuenta que su primer esposa lo divorció después de creer erróneamente que era ignorante. En 1854, el rabino Soloveichik se unió al liderazgo de la conocida Ieshivá de Volozhin, el centro de la erudición judía en ese momento. Fue conocido por su gran piedad; se dice que su miedo al pecado era comparable al miedo de una persona ordinaria cuando su vida está en peligro. Se convirtió en el rabino de Brisk, Lituania, comenzando así la famosa dinastía rabínica Brisker; y su hijo fue el afamado Rav Jaim Soloveichik.