En 1948, el Estado de Israel declaró su independencia, en una ceremonia liderada por David Ben Gurión en Tel-Aviv. El primer acto del nuevo gobierno fue quitar las restricciones británicas a la inmigración judía. La Declaración de la Independencia les otorgó derechos civiles plenos a los ciudadanos árabes de Israel, y llamó a la paz y a la cooperación con los países árabes vecinos. Al día siguiente, los ejércitos de cinco naciones árabes atacaron a Israel. A pesar de las décadas de adversidad, terror y guerras, Israel se ha convertido en líder mundial en investigación y en agricultura – y por encima de todo, en el centro espiritual del mundo judío.