En 422 AEC, el profeta Ezequiel escuchó la noticia de que Jerusalem había sido conquistada por un poder extranjero, como está registrado en el libro bíblico de Ezequiel (33:21). En la ley judía, un período de duelo (por ejemplo al escuchar la muerte de un ser querido) puede comenzar al “escuchar” las malas noticias. Algunos comentaristas talmúdicos recomendaron por esta razón que el 5 de Tevet fuera instituido como un día de ayuno público.