En 1656, los sabios judíos de Ámsterdam promulgaron un aviso de excomunión en contra de Baruj Spinoza. Spinoza era un filósofo que postuló que Dios y la naturaleza son equivalentes, y que la Biblia es puramente alegórica. Spinoza es conocido como el “ateo judío” y es considerado el fundador de la crítica bíblica moderna. Spinoza creía que no hay intervención Divina, y que todos los eventos están fatalísticamente destinados a ocurrir (y por ende no hay libre albedrío). Por esta y otras ideas heréticas, Spinoza fue oficialmente rechazado por la comunidad judía.