En 1949, seis aviones de guerra de la Fuerza Aérea Real de Inglaterra implementando un cese del fuego de la ONU fueron derribados por las fuerzas israelíes sobre la frontera entre Israel y Egipto. Durante la Guerra de la Independencia de 1948, Israel estaba terriblemente superada en hombres y armas por sus enemigos – inicialmente el ejército no tenía ni un cañón o tanque, y su fuerza aérea consistía de nueve aviones obsoletos. Los Estados Unidos habían impuesto un embargo de armas en la región, forzando a los israelíes a contrabandear armas, principalmente de Checoslovaquia. Mientras tanto, los ingleses proveían grandes cantidades de armas a las fuerzas árabes: la Legión Árabe Jordana estaba armada, entrenada y guiada por oficiales ingleses.