En 1948, Egipto lanzó una ofensiva a gran escala en contra de la región del Negev en Israel. Esto fue parte de la Guerra de la Independencia, un ataque de cinco ejércitos árabes diseñado para “llevar a los judíos al mar”. A pesar de que los judíos tenían inferioridad armamentística, no estaban entrenados y eran pocos en número, con ingenio y perseverancia resistieron los ataques y aseguraron las fronteras. Pero el precio fue alto – Israel perdió 6.373 personas, un uno por ciento de la población judía de Israel en ese momento.