En 1943 fue establecido el primer asentamiento agrícola en el Negev, Kibutz Guevulot. David Ben Gurión creía que el Neguev –que comprende más o menos la mitad de la superficie de Israel- era la gran frontera del país incipiente. Aunque el Neguev estaba virtualmente inhabitado y muchos pensaban que era incultivable, Ben Gurión creía que el desierto podía ser dominado y convertido en algo positivo. Muchas innovaciones agrícolas, como el uso de hidropónicos, han sido desarrolladas para cultivar el Neguev. Hoy en día, Beer Sheva –conocida inicialmente como el abrevadero de las ovejas de Abraham— es una moderna ciudad de 190.000 habitantes.