En 468 EC, Rab Amemar, Rab Mesharsheya y Rab Huna, los líderes de la judería en Babilonia, fueron arrestados y ejecutados 11 días después. La comunidad judía de Babilonia había existido por 900 años, desde que Nabucodonosor había conquistado Israel, destruido el Templo Sagrado y exiliado a los judíos a Babilonia. Setenta años después, cuando se les permitió a los judíos volver a Israel, un gran porcentaje permaneció en Babilonia – y este eventualmente se convirtió en el centro de la autoridad rabínica. Las cosas comenzaron a empeorar en el siglo 5, cuando los sacerdotes persas, peleando en contra de los abusadores misionarios cristianos, dieron rienda suelta a persecuciones anticristianas que a su paso atraparon también a los judíos de Babilonia. Eventualmente, la situación mejoró, y Babilonia continuó siendo el centro de la vida judía por otros 500 años.